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-Teddy?
Es difícil volver... -Así como es difícil salir de la isla-
Es difícil volver después de haber visto la película
La trama, el personaje y nuestra propia empatía nos dejan aparte, en un contexto diferente, en un lugar extraño, con sentimientos que no son los nuestros.
La pulcritud de la estética nos crean un mundo perfecto y nuestro lazo con el personaje no hace sino hacernos uno con este. Somos nosotros y proyectamos nuestro mundo en la isla.
La naturaleza y las personas como flujos caóticos, si bien ambas nos son naturales, aquí nos agobian, nos desprotegen. ¿Cual es el paso que nos divide? En la isla como en nuestro mundo los limites nos parecían tan sólidos como los muros y las cercas, hasta los propios recuerdos.
Somos nosotros, y el final abrupto. Todo es mentira, la isla una ilusión. Quizá no más que nuestro mundo, que nosotros en él. Más que el como soy, es como creo, porque no sé del otro. Y mi mirada hacia ti es un salto de fe.
Al final de todo el personaje no es tal, nosotros tampoco, ya no es él en quien nos proyectamos y perdimos algo. Es así que al final yacemos solos, inseguros, insatisfechos, incompletos. Hemos perdido algo.

